Hay una frase de Jonas Edward Salk (Nueva York, 28 de octubre de 1914 - La Jolla, 23 de junio de 1995), inventor de la vacuna de la poliomelitis, que me ha dejado reflexionando:
"Si desaparecieran todos los insectos de la tierra, en menos de 50 años desaparecería toda la vida. Si todos los seres humanos desaparecieran de la tierra, en menos de 50 años todas las formas de vida florecerían".
Sabemos que el poder de crear y transformar, que tiene el ser humano, es maravilloso, pero cada vez es más patente que somos capaces de destruir como nunca ninguna especie lo había hecho, y lo que es peor, en contra de nuestros propios intereses.
Quizás el "homo sapiens" está enfocando mal su capacidad para discernir y la está convirtiendo en capacidad para destruir. ¿No crees?.

el homo sapiens está acabado..