Se acaba 2008, por fin; solo queda desear que el próximo, nos permita mirar el futuro con menos pesimismo. Pero como creo que ni los políticos ni los médios de comunicación nos van a dejar an paz, quiero desear a todos, o mejor, pedir a todos suficientes dosis de buen humor y sentido común para que no nos amarguen el año.

Feliz 2009, que por lo menos no es bisiesto.