No es una inocentada, nuestra vida cotidiana tiene la culpa de que los seres humanos emitamos más de la mitad de los gases de efecto invernadero, especialmente CO2. A esa conclusión llega Chris Goodall, autor de "Cómo vivir con menos CO2", que está causando cierta polémica en UK. Sus conclusiones son, al menos, alarmantes ya que segun él las bolsas de papel contaminan más que las de plástico, por ejemplo, y entre otras aquí van alguna de sus recomendaciones:
- Evitar viajar en avión, totalmente si es posible.
- Si viaja en coche, utilizar un pequeño coche diésel, preferiblemente compartido con otras personas.
- Aislar bien su casa para mantenerla fresca en verano y caliente en invierno.
- Reducir el consumo de carne y productos lácteos.
- Siempre que sea posible, comer alimentos locales sin procesar.
- Utilizar
menos aparatos eléctricos. Ordenadores, televisiones de pantalla
gigante y videoconsolas son grandes consumidores de electricidad. - Reducir las compras, evitando en lo posible productos que requieren grandes cantidades de
energía para fabricarse.
Lo cierto es que los seres humanos hemos conseguido que el clima no responda a sus tardicionales pautas de comportamiento, estamos pagando las consecuencias y además tenemos en nuestras manos las solución.
No se si es necesario ser tan drásticos, pero si es cierto que si no cambiamos nuestros hábitos posiblemente no tenga solución el cambio climático y terminemos como en la emblemática película Mad Max.
Aquí dejo el blog de tan insigne autor por si os inspira http://www.carboncommentary.com/ .

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